La escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán está arrastrando a más países a la crisis, lo que aumenta el temor a una mayor inestabilidad. Con los despliegues militares en el Mediterráneo oriental y los vínculos con la actual guerra entre Rusia y Ucrania, los analistas advierten de que la superposición de conflictos podría hacer que las tensiones mundiales sean más difíciles de contener.